jueves, 9 de mayo de 2013

La dieta de al lado

Un dia, sin venir a cuento, el vecino de al lado de se pone a dieta.
y cuando digo vecino quier decir tu hermano, tu novi@ o tu mejor amiga...

Tu estás agusto como estás, acunas a tus complejos por las noches y les pegas cuatro gritos por las mañanas, discutes con ellos delante del espejo pero eres feliz pegándote algún capricho de vez en cuando.

Todo parece marchar bien, sales a comer fuera y nadie tiene que pedir un menú de dieta. Tu no te sientes mal si mojas más patatas de la cuenta en una salsa de chuparse los dedos e incluso, te animas a comerte un buen helado de postre mientras paseas aprovechando la llegada del buen tiempo.

pero llega ese temido día, en el que "el de al lado" se pone a dieta. Los kg le pesan demasiado y cambia radicalmente su rutina. quiere estar agusto consigo mismo y te hace saber, que no habrá más helados de postre.

Respiras profundamente. ¡¡podremos superarlo!! te repites.

te planteas en un principio, ponerte a dieta, ser solidaria y de paso, no luchar sola por la causa. Entre dos el esfuerzo se puede llevar mejor.

admiras como el "de al lado" se reprime de las tentaciones y envidias su capacidad de anular por completo el pecado de la gula.

Intentas adaptarte a los cambios y al principio lo llevas bien, al fin y al cabo, comer adecuadamente y no excederse, no le hace daño a nadie.
pero la cuestión es que no entraba en tus planes ponerte a dieta, y al pasar por delante del escaparate de los helados, te mueres por darte el capricho. sin embargo, te autocensuras, por respeto al "de al lado" y por autoconvencerte de que tu también puedes pasar de largo.

lo llevas medianamente bien, quizá no has empezado a comer unos alimentos de dieta insipidos, incoloros e insaboros pero si, que has conseguido quitarte de los "extras" innecesarios y te sientes una campeona.

pero, seamos realistas, es todo una mentira cochina!
miras al "de a lado" y te preguntas irremediablemente...

-¿si se ve gord@... como me verá a mi?, siempre me ha dicho que le gusto así, pero.. la forma de verse así mismo es muy crítica, es impensable que yo le guste tal como soy....

tus complejos empiezan a pegarte patadas en la tripa, en las cartucheras y hasta en el cerebro.
y de pronto miras a tu hamburguesa de la cena, con tristeza, como si tuvieses que despedirte para siempre de ella, mientras la lechuga de "el de al lado" baila una sardana dándote la bienvenida a la realidad.

el de "al lado", se da cuenta de los pequeños esfuerzos que vas haciendo en silencio, como si sufrieses de hemorroides, y te hace saber, que es una lucha suya, no tuya,  que puedes comer, beber y desfasar lo que te de la gana, que no tienes que sacrificar nada sino quieres, y que por supuesto, te quiere tal como eres.

Es todo muy bonito, pero aún así, y sin saber por qué, tu no terminas de sentirte bien...
no queda igual cenar en compañía, que cenar tu sola primero segundo y postre, mientras "el de al lado" come una zanahoria que te dan ganas de adornar con puré de patata o kg de abrazos para que engorde y le siente mejor!

Al final todo parece menos dramático de lo que sientes en tu interior, y con el paso de los días se te olvida la báscula y la diferencia física con el de "al lado".

Es muy complicada esta situación, pero se de buena tinta que pasa en un 90% de los casos y es inevitable que la persona que está al lado del "de al lado que hace dieta", pase un periodo de dudas y complejos en exceso, pero en el fondo es todo producto de nuestra constante obsesión, por el "que pensarán los demás".

Lo importante es que siempre hay que estar dispuesto a cuidarse y a veces si la persona de "al lado" tira un poco de ti consigues ser menos perezosa con las tentaciones y afrontarlas con más actitud!

quizá no es cuestión de comer lechuga hasta el final de los tiempos, pero si, hacerte una ensalada en vez de comer hamburguesa de restaurante de comida rápida. y tampoco es cuestión de no comerte ese helado que te apetece, pero si, cambiarlo por un zumo mientras paseas por ejemplo!

los caprichos nunca dejarán de ser caprichos, y si son compartidos siempre son más placenteros, pero hay tantas formas de disfrutarlos, que solo tenemos que encontrar la que nos hace felices no la que nos hace pensar que no estamos a la altura! ;)

















3 comentarios:

  1. conozco muy bien esa sensación... pero hay una cosa que me da mucha rabia cuando "el/la de al lado" está a dieta y yo no: te pides algo que le parece "super fuerte tía" y te dice "ay, que envidia, tu si que puedes" y te mira las lorzas porque en realidad está pensando "allá tu si con lo gorta que estás te comes eso"

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  2. Ayyy esa sensacion de " si esa persona se ve gorda y quiere adelgazar porque la parece horroble ser gorda...que pensara de mi?la dara hasta asco!!!!!" y te dicen que no,pero si para alguien es un drama pesar 3 kilos mas,si supieran como se siente una cuando te sobran 30...
    Maldita la gana de ponerse a dieta...

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  3. Te entiendo perfectamente, yo siemprehe sido asi con la diferencia de que he viviso a regimen horrible y desesperante....pero he de decirte, y no es con afan de publicidad, pues yo no me llevo na! Conocí entulinea y cambio mi vida...porq? pues justo por lo que dices, no me converti en comedora de verde compulsiva, sino que me enseñaron a comer, a disfrutar de los caprichos sin sentirme culpable, y se lo debo todo al de al lado, que estuvo ahí me apoyo, me acompañó e inspiró.....y yo estuve allí para él, le inspiré, le apoyé y el acompañé! Adelgazar en compañia es más fácil, y si adelgazamos por nosotros mismos, pues "el del la lado" nos quiere tal cual!!!!

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