viernes, 14 de diciembre de 2012

Mi pequeña carta de navidad...



A papá nöel y a sus majestades los Reyes Magos de Oriente,
al Oráculo que todo lo sabe, a los Dioses de allí arriba y a los sabios de aquí abajo.
A los Brujos, Meigas y habitantes del infierno.
Y a todos los seres extraordinarios.

Queridos todos está es mi carta de los deseos.

Sigo esperando la cocinita de juguete, aunque durante estos años he aprendido con la de los mayores, ahora se que cuando las alitas de pollo saltan  hacen mucho daño, o que cuando se pegan las judías, saben muy mal.
También he aprendido que dejar la sartén en el fuego para plancharse el pelo, no es buena idea.
Pero jamás nada será tan divertido, como cuando mezclaba harina con agua y hacia una pasta añadiendo café, sal, azúcar, y cualquier cosa a mi alcance y se lo daba a probar a mi abuela y a mi madre como el mejor manjar del mundo.

Ya sé que no me traeréis tampoco el coche teledirigido, ni la mansión de la Barbie.
Pero tengo una casa de verdad para jugar, y a veces me subo en los coches de otras personas imaginando que soy una actriz de película con el pelo al viento en un descapotable.

Mi juguete preferido fue aquella caja registradora con billetes de papel y monedas de plástico con su lector de códigos de barras incluido.
Me gustaba sacar toda la ropa de los cajones doblarla encima de la cama y vendérsela a mis amigas del parque. Creo que ha sido la época en la que más colocado he tenido mi armario.

Me gustaría poder jugar este año con muñecas para creer que la vida es como antes. Sin preocuparme por tener un plan para fin de año, o si tendré alguien que me bese en año nuevo.

Quisiera poner otra vez el belén para enfadar a mi abuela con la nieve de mentira esparcida por todo el suelo del salón.

Me gustaría volver a querer ser médico y pedirme atlas de anatomía para aprenderme los músculos.

En cambio, este año, tendréis un montón de peticiones más importantes que la mía.
Hay gente que os pedirá una casa de verdad, incluso, una simple cena, para comer algo sin que su estómago grite de hambre.
Habrá gente, que os pida un trabajo, y otros que os pidan no peder el que tienen.
Creo que este año, vuestros sacos no estarán llenos ni de coches, ni de muñecas,
Porque no hay juguetes que calmen las necesidades de estas navidades.

Ojalá por un solo día la MAGIA pudiese ganar la batalla al sufrimiento y todos recordásemos aquellos juguetes que nunca trajisteis en vuestros sacos, no por tener que traer esperanza sino porque os pedíamos demasiadas cosas.

Yo podría desear muchas cosas, pero sólo hay una que de verdad necesito.
No se trata de amor, ni de dinero, no es ese vestido, ni son esas zapatillas, ni siquiera ese maquillaje impagable. Ojalá podáis hacer un hueco a mi petición.
Estoy cerrando los ojos y deseándola muy fuerte…os llega?

Muchas gracias por todo
Una chica que cree que ha sido muy buena


1 comentario:

  1. Yo tuve mi tragabolas y tuve mis sets de hacer todo tipo de manualidades, mitejedora, uno que se hacían esculturas de yeso y después se pintaban, uno de esculturas de barro... Siempre he sido muy manitas y de colorear... Ahora quiero un trabajo para mi y otro para mi padre. Quiero que no tengamos que andar haciendo malabarismos para llegar a fin de mes. Quiero que nos podamos comprar alguna prenda de ropa alguno de los tres, y no tengamos que andar recogiendo las que nos regalan los amigos que ya no les valen. Pero también quiero mantener a esos amigos.
    Quiero que aunque mi amama (abuela) se esté olvidando ya de todo, y los demás estemos sufriendo tanto por ella, ella se entere lo mínimo posible de nuestro sufrimiento.
    Quiero que la srta invertida siga haciendo vídeos para poder sacarme sonrisas cuando en mi vida hay pocas cosas que me las sacan.

    ResponderEliminar